Nosotros operamos dos almacenamientos subterráneos de gas natural en los centros de Lussagnet (Landes – 40) e Izaute (Gers – 32).

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Nosotros operamos dos almacenamientos subterráneos de gas natural en los centros de Lussagnet (Landes – 40) e Izaute (Gers – 32).
Resumen
Los dos centros subterráneos de Lussagnet e Izaute concentran cerca de un cuarto de la capacidad francesa en almacenamiento subterráneo de gas natural. Alimentan el conjunto de nuestra red, y parte de otras redes francesas. Gracias a su posición geográfica, Lussagnet e Izaute se encuentran en pleno cruce de las vías de intercambios gasistas en el sur de Europa.
El consumo de energía está fuertemente vinculado a las variaciones climáticas y cambia enormemente de una estación a otra. Permitimos a nuestros clientes mantener un papel estratégico de equilibrado, ajustando los volúmenes almacenados de gas natural. El gas natural se inyecta en los centros de almacenamiento durante el verano y durante el invierno se extrae para dar suministro a los consumidores. De este modo, el almacenamiento permite asegurar la continuidad del suministro, al aportar el complemento de gas para cubrir en todo momento las necesidades de los usuarios.
En este contexto de apertura del mercado gasista, los centros de almacenamiento de Lussagnet e Izaute disponen de los activos necesarios para responder a las exigencias de flexibilidad de los suministradores de gas natural. Las instalaciones de medición en línea que aseguran la calidad del gas natural están certificadas como sigue:
Los centros de almacenamiento subterráneo de Lussagnet e Izaute se encuentran geográficamente próximos pero se han desarrollado en condiciones diferentes. El centro de Lussagnet empezó a operarse en 1957, al mismo tiempo que el yacimiento de gas de Lacq, y en ese momento se dedicó a regular la producción de gas natural de la fábrica de Lacq. Desde su creación, se ha cuadruplicado su capacidad. El centro de almacenamiento de Izaute empezó a operarse a principios del decenio de 1980, en respuesta a un aumento en la demanda de gas. Este aumento y la multiplicación de los intercambios que surgieron a raíz de la apertura de los mercados europeos fomentaron el desarrollo de los centros de Lussagnet e Izaute.
Hace 40 millones de años, Lussagnet e Izaute estaban a la orilla del mar. La erosión del Macizo Central ha formado distintas capas geológicas que forman el subsuelo. Las arenas de una de estas capas encierran un acuífero que se extiende por el sudoeste de Francia, desde los Pirineos hasta el norte de la región de Burdeos y los contrafuertes del Macizo Central. Con el paso de los años, la emergencia de los Pirineos ha ido dando lugar a pliegues. La capa arenosa de dos de estos pliegues se utiliza actualmente como almacenamiento. Esta capa geológica se caracteriza por su perfecta estanqueidad y está formada principalmente por molasa y arcillas de más de 500 m de espesor. Los centros de almacenamiento de Lussagnet e Izaute se encuentran a una profundidad de entre 500 y 900 m.
El gas natural almacenado en Lussagnet e Izaute se encamina principalmente por gasoductos desde los centros de producción de Noruega y Rusia o a través de los terminales metaneros de Fos, y la Arteria del Midi desde Argelia y Nigeria.
El gas natural se encamina desde los centros de producción o los terminales metaneros, hasta los centros de almacenamiento. Durante el periodo estival, se comprime y se inyecta, mediante pozos, en el depósito subterráneo. De este modo, desplaza el agua que se contiene en la arena del almacenamiento. En invierno, para hacer frente al aumento de la demanda, se extrae el gas natural a través de esos mismos pozos. El agua que se desplazó con la inyección recupera su espacio en la arena de forma natural. Una vez que se ha traído a la superficie y comprimido el gas, se somete a distintos tratamientos para responder a las especificaciones de los circuitos de distribución: deshidratación, desulfuración (cuando sea necesario), descompresión y odorización.
Antes de pasar a la red, se analiza el gas natural, de forma continua. Hay diversos parámetros que se examinan cada 10 minutos y permiten asegurar una calidad constante de producto entregado al consumidor final. El almacenamiento de Izaute está vinculado a Lussagnet a través de dos canalizaciones de 60 cm de diámetro y cerca de 10 km de largo. Las instalaciones de superficie de las dos unidades de almacenamiento se gestionan desde la sala de control de Lussagnet. Nuestros equipos visualizan y modifican los parámetros de funcionamiento del centro desde este punto centralizado, gracias a una red de fibra óptica y autómatas industriales.
Las actividades de almacenamiento y transporte de gas se complementan de tal forma que permiten que los expedidores disfruten de la máxima flexibilidad en la gestión diaria de asignación de los flujos.
La gestión precisa de la capacidad de almacenamiento permite, sobre todo, asegurar el cumplimiento de nuestras obligaciones de servicio público.